martes, 13 de septiembre de 2016

No existe una segunda oportunidad para crear una primera impresión


Una empresa no es sólo lo que ofrece y vende sino también lo que se percibe de ella. Y es obvio que la identidad corporativa de una compañía pasa por la indumentaria de sus empleados -ya que ésta los hace reconocibles-. Una apariencia memorable (a través de colores, materiales, tipo de prenda) proporciona una impresión positiva del negocio a la vez que transmite confianza, genera profesionalidad, y fomenta el trabajo en equipo. La imagen corporativa también permite a los trabajadores tener un sentimiento de pertenencia mayor, lo que produce beneficios en la organización.
Proporcionar una imagen sólida y representativa de la actividad y  filosofía de trabajo, es fundamental a la hora de posicionarse en el sector y  diferenciarse de la competencia. Teniendo en cuenta que la identidad corporativa es un valor en alza, es importante que las empresas la refuercen, ya que permite proyectar la imagen deseada y se convierte en un factor determinante para los potenciales clientes.